Origen etimológico de Atalbéitar, desde el griego al árabe.

www.haratalbeitar.es Casa Violeta Rural

De Antonio Castellano para Casa Violeta.

El topónimo Atalbéitar deriva del árabe Harat-Albaytar cuyo significado es “barrio del veterinario”.
Atalbéitar es una pequeña localidad del municipio de La Taha, enclavada en la Alpujarra granadina.


Según la RAE, albéitar es una palabra española de origen árabe (proviene de baiṭar, al que se le
antepone el artículo al-) que significa “veterinario”, aunque en última instancia procede del griego
ιππίατρος (hippíatros), que significaría “médico de los caballos”. La ausencia en albéitar del original
sonido “p” griego obedece al hecho de que el árabe carece de tal sonido “p”, por lo que adaptó las dos
consonantes oclusivas sordas a la oclusiva sonora “b”. En griego clásico ίππος (híppos) significa
“caballo”, presente en otros vocablos como hipó-dromo (lugar para las carreras de caballos), hipo-
pótamo (caballo de río), Fil-ipo o Phil-ippe (amante de los caballos) y ιατρός (iatrós) significa
“médico”, presente en términos como ped-iatra (médico de los niños), fon-iatra (médico de la voz) o
psiqu-iatra (médico de la mente). Por tanto, el albéitar es la persona que tiene por oficio la cura de las
enfermedades de los caballos, el más valioso animal del agricultor en aquella época y el único que
valía la pena curar, caso de enfermar, frente a los demás animales domésticos.


Tras la decadencia de la influencia política y cultural árabe, muchos arabismos cayeron en
desuso y fueron reemplazados por palabras provenientes del latín culto. Entre los arabismos que se
perdieron están muchos nombres de oficios que empiezan por el artículo al-, como alfayate, sustituido
por sastre; alfajeme, reemplazado por barbero, o alarife sustituido por arquitecto.


Otros arabismos del español que designaban oficios desaparecieron porque también desapareció
la profesión que designaban. Es el caso de almotacén (persona encargada oficialmente de contrastar
las pesas y medidas), almogávar (soldado de una tropa escogida y muy diestra en la guerra, empleada
en hacer entradas y correrías en las tierras enemigas), almojarife (ministro o tesorero real que cuidaba
de recaudar las rentas y derechos del rey).


Hay otras palabras referidas a oficios que han sobrevivido, aunque cambiando su sentido con
respecto al árabe, como, alcalde, proveniente de al-qāḍī, (‘juez’); alguacil, proveniente de al- wazir,
(‘ministro’) o alférez proveniente de al-faris, (‘jinete’).


Albéitar es un caso especial, ya que se mantiene como la única voz que designa este oficio hasta
el siglo XIX. La primera aparición de su «competidor», veterinario, es de 1813 y tiene una ascensión
fulminante. Consigue en unos cincuenta años desplazar a albéitar, palabra antigua bien arraigada en la
lengua, que a finales del siglo XIX está totalmente en desuso. Veterinario viene del latín veterinārius,
un derivado de veterīnae, que significaba “bestias de carga”.


Paulatinamente se produjo el reemplazo de albéitar por veterinario. En el Diccionario de
Autoridades de 1726, la voz veterinario todavía no aparece. Albéitar aparece definido así: “el que cura
las enfermedades de las bestias conforme a arte”. La edición de 1822 no recoge aún la
palabra veterinario. Ya en la edición de 1832 aparece por primera vez la voz veterinario, definido
como «el profesor de veterinaria». Al mirar la palabra veterinaria, esta aparece definida mediante un
sinónimo, «albeitería». Hasta el siglo XIX, la albeitería era un oficio, un arte, no precisamente una
ciencia. Entre las tareas del albéitar se hallaba el herrar los caballos.


En 1884, albéitar aparece ya definido mediante su sinónimo veterinario, mientras que la
definición de veterinario vuelve a remitir a veterinaria. Esta última palabra aparece definida como
«ciencia y arte de precaver y curar las enfermedades de los animales». Observamos que en unos
cincuenta años, el préstamo neológico se ha convertido en palabra usual. Si para definir albéitar se
recurre a la sinonimia, esto hace pensar que la palabra empieza ya a sentirse como anticuada, ya no es
la palabra de uso común, conocida por todos los hablantes, sino que comienza a ser desplazada
por veterinario. No hay ninguna diferencia entre las definiciones de las dos palabras hasta 1970,
donde veterinario aparece definido como «el que se halla legalmente autorizado para profesar y
ejercer la veterinaria».
Desde Casa Violeta fomentamos la cultura de la población alpujarreña donde está enclavada, Atalbéitar.


Bibliografía: Enăchescu, Mihai. “El reemplazo de arabismos por latinismos: el caso de albéitar”.

2 comentarios en “Origen etimológico de Atalbéitar, desde el griego al árabe.”

  1. Muy curioso el origen etimológico de Atalbéitar, sin duda , desde Casa Violeta ciertamente se está fomentando la cultura de la mano de Antonio Castellano, espero que pronto nos sorprenda con otro artículo sobre las tradiciones alpujarreñas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.